
Por primera vez soy feliz,
Mi alegría roza lo astral.
Puede que no sea real
Pero en mi pequeño mundo, eso da igual.
El agua es verdosa pero cristalina
y, mientras permanezco sumergida,
oigo los susurros de una golondrina.
Los nenúfares me rodean,
las flores me bailan
y, mientras tanto,
las hojas aletean.
Puede que no sea real
pero en mi pequeño mundo, eso da igual.
Mis parpados cerrados, mi mano en el pecho
ytristes lágrimas por mi rostro maltrecho.
Una libélula me consuela,
con suaves movimientos bate sus alas
y la brisa me llega con olor a ciruela.
Puede que no sea real
pero en mi pequeño mundo, eso da igual.
Me hallo en un paraje de fantasía,
cielo azul y un perfume dulce,
Pero algo me inquieta, despierta mi agonía.
Súbitamente, abro los ojos
y mi mundo sucumbe
al mal y a sus antojos.
Los truenos resuenan y los rayos ahuyentan
al más mínimo ser que quisiera vivir.
El agua desaparece y los nenúfares…
y las mariposas…y los perfumes…
son reemplazados por ratas suicidas
y el charco de sangre
en el que estoy sumergida.
El cielo plomizo llora , teñido de rojo.
Reúno en mi mente la pena ajena,
la comprimo y de ella me despojo.
Cierro los ojos y me sumerjo,
me sumerjo, me sumerjo…
Poco a poco, el desdén y la sangre
se transforman en una pradera
en la que no existe ni dolor ni pena.
Puede que no sea real
Pero en mi pequeño mundo, eso da igual.
Mi alegría roza lo astral.
Puede que no sea real
Pero en mi pequeño mundo, eso da igual.
El agua es verdosa pero cristalina
y, mientras permanezco sumergida,
oigo los susurros de una golondrina.
Los nenúfares me rodean,
las flores me bailan
y, mientras tanto,
las hojas aletean.
Puede que no sea real
pero en mi pequeño mundo, eso da igual.
Mis parpados cerrados, mi mano en el pecho
ytristes lágrimas por mi rostro maltrecho.
Una libélula me consuela,
con suaves movimientos bate sus alas
y la brisa me llega con olor a ciruela.
Puede que no sea real
pero en mi pequeño mundo, eso da igual.
Me hallo en un paraje de fantasía,
cielo azul y un perfume dulce,
Pero algo me inquieta, despierta mi agonía.
Súbitamente, abro los ojos
y mi mundo sucumbe
al mal y a sus antojos.
Los truenos resuenan y los rayos ahuyentan
al más mínimo ser que quisiera vivir.
El agua desaparece y los nenúfares…
y las mariposas…y los perfumes…
son reemplazados por ratas suicidas
y el charco de sangre
en el que estoy sumergida.
El cielo plomizo llora , teñido de rojo.
Reúno en mi mente la pena ajena,
la comprimo y de ella me despojo.
Cierro los ojos y me sumerjo,
me sumerjo, me sumerjo…
Poco a poco, el desdén y la sangre
se transforman en una pradera
en la que no existe ni dolor ni pena.
Puede que no sea real
Pero en mi pequeño mundo, eso da igual.
By: Elena




wiiiiii pero no le entendiii
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