sábado, mayo 02, 2009

La muerte es inminente

Me esperaba, al nacer aguardaba silenciosa junto a mi cuna. Observaba
maliciosamente mi inocencia, a sabiendas de que algún día esta me
traicionaría.
Yo la ignoraba, pero ella reía. Se carcajeaba de mi ignorancia
al pretender creer que los ángeles me guardarían eternamente.
Pero no lo hicieron.
Me dieron la espalda y caí en la debilidad. Ella se reía, se reía
porque pronto sería suyo.
Una sonrisa cruzó mi rostro y sucedió lo impensable. Ella ya no reía, ahora lloraba. Lloraba desconsoladamente porque había perdido en el juego del Destino.
Pero pronto me arrepentí, pues hay algo que jamás debí ignorar: la muerte es inminente.

Es cierto que la burlé, es cierto que le gané. Pero perdí algo mucho más importante en el juego, más incluso que la victoria contra la misma Parca. Y es que para poder
escapar de sus garras, en un último intento por lograrlo, empeñé mi alma.

Ahora me arrepiento, me arrepiento de haber ganado. Pues mi
única recompensa es vagar eternamente entre los dos mundos, arrastrándome en la
oscuridad, perdido en el olvido. Hasta hallar a otro individuo, lo suficientemente inocente e ignorante como para condenar su alma por la insignificante satisfacción de vencer a la muerte.


By: Elena

2 comentarios:

  1. k xulada m nkanta, k sepais k a mi tmbn m gsta escribir(weno m encanta) bss sta supr currado jiji

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  2. Siento decir ke no lo he leido, pero esk no hay ganass

    Saludos

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